sábado, 9 de mayo de 2009

Domingo IV y V de Pascua Ciclo B


DOMINGO IV DE PASCUA
3 DE MAYO
JESÚS, NUESTRO BUEN PASTOR
La imagen del pastor seguido de su rebaño, aunque bella y poética, resulta extraña, si no hacemos el esfuerzo de penetrar en su rico simbolismo. Cuando Jesús se presenta como el Buen Pastor y nos llama “sus ovejas", nos está enseñando algo muy profundo y reconfortante.
La imagen del pastor era importantísima en Israel, y general, en todo el antiguo Oriente. Se la aplicó a los jefes, reyes, profetas y al mismo Dios: "Pastor de Israel”. El pastor era el hombre del coraje y la audacia; tenía que trasladar sus rebaños de una región a otra al ritmo de las estaciones en medio de grandes peligros. Era la personificación de una voluntad decidida, animosa, templada, astuta y prudente. En ocasiones la defensa del rebaño le costaba la vida.
El pastor es un hombre fuerte y, a la vez, delicado con sus ovejas, conoce el estado de cada una, se adapta a cada situación, las lleva en brazos. Conoce y ama a sus ovejas; las llama por su nombre; las pastorea, las defiende, les da la vida; busca a la descarriada, cura a la herida. Deja la comodidad de su casa y se expone a la intemperie para que a su rebaño no le falte el agua y el alimento.
Jesús el buen Pastor, nos ha dado ejemplo para que hagamos lo mismo que él hizo con nosotros: ¡Seamos pastores los unos de los otros, sirviendo y sacrificándonos por quienes nos rodean en la familia, en el trabajo, en el barrio, en los ambientes que frecuentamos! ¡Seamos todos pastores, los uno de los otros!


MONICIÓN
La imagen del Buen Pastor, de la que habla el Evangelio de hoy, tiene en la Biblia una fuerza extraordinaria: Dios mismo es presentado como "el verdadero Pastor de Israel". También Jesús se aplica este título tan expresivo para su auditorio. En efecto, Jesús nos busca, nos cura, nos cuida, nos salva... y pide que también nosotros seamos "pastores" de cuantos nos rodean. Nos unimos hoy a toda la Iglesia que celebra, en este día, la Jornada mundial de Oración por las Vocaciones.
ACTO PENITENCIAL
S. Tú eres el Buen Pastor, que das la vida por nosotros. Señor, ten piedad.
S. Atráenos a todos a tu redil; Cristo, ten piedad.
S. Para que haya un solo rebaño, un solo Pastor. Señor, ten piedad.
GLORIA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
1.- Pedro anuncia el "kerygma", es decir, a Cristo Muerto y Resucitado, para todo hombre y mujer en este mundo.
2.- En Cristo, Dios revela su amor para nosotros, haciéndonos sus hijos.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 4, 8-12
En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo: «Jefes del pueblo y ancianos: hoy ha quedado sano un hombre enfermo, y nos preguntan en nombre de quien se ha realizado esta curación; pues sepan todos ustedes y todo el pueblo de Israel que ha sido en nombre de Jesucristo Nazareno, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta este sano ante ustedes. Jesús es la piedra que desecharon ustedes los arquitectos y que se ha convertido en piedra angular; porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el cual nosotros podamos salvarnos».
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo (117)
R. Es el Señor quien lo ha hecho.
- Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres; mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los jefes. / R.
- Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. / R.
- Bendito el que viene en nombre del Señor, los bendecimos desde la casa del Señor. Tu eres mi Dios, te doy gracias; Dios mío, yo te ensalzo. Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. / R.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3,1-2
Queridos hermanos: Miren que amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios; y en verdad ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no lo conoció a él. Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Lectura del santo evangelio según san Juan 10,11-18
R. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, dijo Jesús: «Yo soy el buen Pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estragos y las dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías, y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este rebaño, también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor. Por esto me ama el Padre, porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para entregarla y tengo poder para recuperarla: este mandato he recibido de mi Padre». Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
PLEGARIA UNIVERSAL
S. Hermanos y hermanas: Jesús, Buen Pastor, nos ha llamado a colaborar con él. Celebrando hoy la jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, pidamos al dueño de la mies que envíe más trabajadores, y siga dando a la Iglesia pastores según su corazón. Uniendo nuestras voces y nuestros corazones decimos:
R. Jesús, Buen Pastor, protege a tu Iglesia.
_ Por el papa Benedicto, los obispos, los sacerdotes para que amen a sus hermanos con el corazón de Pastor; vayan delante del rebaño del Señor, conduciéndolo hasta la casa del Padre. Oremos al Señor. / R.
- Por los jóvenes; para que respondan con generosidad a la llamada del Señor y sean capaces de donarse totalmente en la construcción de la Iglesia, siempre abiertos a las necesidades de la humanidad. Oremos al Señor. / R.
- Por quienes realizan su vocación humana, sirviendo a quienes más lo necesitan en territorios lejanos, tanto en el propio país como fuera de él; para que su esfuerzo generoso los haga madurar integralmente y haga crecer a las comunidades que sirven. Oremos al Señor. / R.
- Por nuestra comunidad; para que todos juntos sepamos ayudar con la catequesis y el testimonio de vida, a los niños y jóvenes, a construir su proyecto de vida y a cultivar las semillas de la vocación que el Señor ciertamente ha sembrado en muchos de ellos. Oremos al Señor. / R.
S. Padre, haznos capaces de reconocer y seguir la voz de tu Hijo Jesús, Buen Pastor, y realizar la misión a la que cada uno de nosotros fue llamado. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.



Lunes 04 : Ss Felipe y Santiago, apóstoles (F) 1Cor15,1-8/Sal 18/Jn14,6-14 Martes 05: Hch 11,19-26 / Sal 86 / Jn 10,22-30
Miércoles 06: Hch 12, 24-25;13,1-5a / Sal 66 / Jn 12, 44-50
Jueves 07: Hch 13, 13-25 / Sal 88 / Jn 13, 16-20
Viernes 08: Hch 13, 26-33 / Sal 2 / Jn 14,1-6
Sábado 09: Hch 13,44-52/ Sal 97 / Jn 14,7-14
Domingo10: Hch 9,26-31 / Sal 21 / 1 Jn 3,18-24 / Jn 15, 1-8
- El próximo domingo celebramos el DIA DE LA MADRE. En la misa de 9:00 am conoceremos los premiados con la RIFA, gracias a cada uno por su colaboración.- Hoy terminamos con la recogida de víveres, frazadas, calaminas y ropa para los damnificados por las lluvias en la sierra liberteña. Mañana entregaremos al arzobispado lo recogido para que pueda hacerlo llegar junto con lo de las otras parroquias.. El martes 5, a las 8:00 pm hay REUNIÓN DEL CONSEJO DE PASTORAL. Invitamos a todos los que quieran ayudar en la fiesta de la Parroquia, que ya se acerca.- Los lunes y los viernes, para aquellos que se inscriben, tenemos los encuentros de prepración para padres y padrinos al bautismo de sus hijos. Es importante que no lo dejemos para el último momento. Las inscripciones se hacen en la oficina parroquial, de lunes a viernes de 6:00 a 7:00 de la tarde. - Este mes de mayo queremos invitarles a todos a rezar el ROSARIO media hora antes de la misa. Hagamos de esta invitación una ocasión para ofrecer algo a Aquella que nos lo ha dado todo, a María, Madre de Jesús y Madre nuestra.
Domingo V de Pascua
10 de mayo
MONICIÓN DE ENTRADA:
Un cristiano es el que ha experimentado a Cristo. Esto no quiere decir que todo cristiano tenga que ver a Cristo. No le han visto y creen en él, es una bienaventuranza, es una dicha: creer en Cristo sin ver. No lo hemos visto, pero lo hemos experimentado. Desde la experiencia a la fe, desde la fe a la experiencia. Nada mejor nos puede suceder. Que es creer en Cristo desde la experiencia, es empezar a ver, a vivir, a ser como Cristo. San Agustín con su expresividad acostumbrada nos lo dice, no somos cristianos, somos Cristo.
Las lecturas de hoy nos invitan a encontrarnos una vez más con Cristo, a renovar nuestra fe en Cristo, a vivir el amor de Cristo y a intensificar nuestra unión con Cristo.
ACTO PENITENCIAL
GLORIA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
1.- La Iglesia seguía edificándose después de la resurrección de Jesús. Ahora entra en escena San Pablo, el que, camino de Damasco, vio a Jesucristo resucitado y se hizo cristiano. Vamos a escuchar el relato de la presentación a los apóstoles.
2.- Continuamos la lectura que venimos haciendo a lo largo de los domingos de Pascua, de la primera carta de San Juan. Nos ayuda a profundizar en lo que significa ser cristiano. Dispongámonos a escuchar este mensaje de vida.
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 9,26-31
En aquellos días, llegado Pablo a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, pero todos le tenían miedo, porque no se fiaban de que fuera realmente discípulo. Entonces Bernabé se lo presentó a los apóstoles.
Saulo les contó cómo había visto al Señor en el camino, lo que le había dicho y cómo en Damasco había predicado públicamente el nombre de Jesús.
Saulo se quedó con ellos y se movía libremente en Jerusalén, predicando públicamente el nombre del Señor. Hablaba y discutía también con los judíos de lengua griega, que se propusieron matarlo. Al enterarse los hermanos, lo bajaron a Cesarea y de allí lo enviaron a Tarso.
La Iglesia gozaba de paz en toda Judea, Galilea y Samaria. Se iba construyendo y progresaba en la fidelidad al Señor, y se multiplicaba, animada por el Espíritu Santo.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo 21
El Señor es mi alabanza en la gran asamblea.
Cumpliré mis votos delante de sus fieles. Los desvalidos comerán hasta saciarse, alabarán al Señor los que lo buscan: viva su corazón por siempre. /R.
Lo recordarán y volverán al Señor hasta de los confines del orbe; en su presencia se postrarán las familias de los pueblos. Ante él se postrarán las cenizas de la tumba, ante él se inclinarán los que bajan al polvo. /R.
Me hará vivir para él, mi descendencia le servirá, hablarán del Señor a la generación futura, contarán su justicia al pueblo que ha de nacer: todo lo que hizo el Señor. /R.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 3, 18-24
Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras. En esto conoceremos que somos de la verdad y tendremos nuestra conciencia tranquila ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo.
Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios. Y cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amemos unos a otros, tal como nos lo mandó.
Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Lectura del santo evangelio según san Juan 15,1-8
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:«Yo soy la verdadera vid, y mi Padre es el viñador.si algunas de mis ramas no da fruto, él la arranca; y poda las que dan fruto para que den más fruto.Ustedes ya están limpios por las palabras que les he hablado; permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes.Como el la rama no puede producir frutos por sí misma, si no permanece en la vid, así tampoco ustedes pueden producir fruto si no permanecen en mí.Yo soy la vid, ustedes las ramas; el que permanece en mí y yo en él, ése da fruto abundante; porque sin mí no pueden hacer nada.Al que no permanece en mí lo tiran fuera, como ramas secas; luego las recogen y las echan al fuego, y arden.Si permanecen en mí, y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y se les dará.Con esto recibe gloria mi Padre, en que ustedes den fruto abundante; así serán discípulos míos.»
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
PETICIONES:
1.- Para que encuentres en los pueblos frutos de paz y justicia. ROGUEMOS AL SEÑOR.
2.-Para que la Iglesia sea tu viña escogida y agradecida. ROGUEMOS AL SEÑOR.
3.-Para que sepamos aceptar la necesidad de la poda. ROGUEMOS AL SEÑOR.
4.- Para que sepamos acoger a cuantos quieran formar parte de la viña. ROGUEMOS AL SEÑOR.
5.-Para que en las familias crezcan los hijos como fuentes del amor. ROGUEMOS AL SEÑOR.
6.-Para que cuantos reciben los sacramentos de la iniciación cristiana, permanezcan unidos a Cristo. ROGUEMOS AL SEÑOR.
7.-Para que todos nosotros vivamos en creciente unión con Dios y con los hermanos. ROGUEMOS AL SEÑOR.
Avisos parroquiales
- Feliz día a cada una de las mamás que nos acompañan en ésta celebración, y feliz día a aquellas que por distintos motivos no se encuentran hoy entre nosotros. Que en ellas se refleje siempre el rostro de la Madre de Dios y madre nuestra MARIA.
- Gracias por lo que han traído para entregar a los damnificados de la sierra liberteña. Hemos entregado en el Arzobispado, 4 costales grandes de ropa y 1 bolsa de alimentos.- En la colecta por las vocaciones del pasado domingo recogimos 300,00 soles. Gracias a cada uno por su aportación.
- el 16, en la Capilla de san Judas, de las 6 de la tarde hasta las 12 de la noche tendremos una vigilia de oración por los enfermos. Comienza a las 6de la tarde con la misa y después los grupos y comunidades irán animando la oración de intercesión por nuestros enfermos.

jueves, 7 de mayo de 2009

Domingo de Ramos al III Domingo de Pascua


Liturgia mes de Abril
05 de Abril


CON CRISTO, VENCEDORES DEL PECADO Y MENSAJEROS DE LA PAZ
Hoy comienza la semana más importante de todo el año cristiano. En este domingo nos sumamos a la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Pero, a la vez, lo acompañamos en su dolor y sufrimiento a través del relato de la Pasión según el evangelista Marcos. Una semana para cambiar nuestro ritmo habitual y poner a Cristo como "'prioridad total" de nuestro tiempo y de nuestra devoción.
La procesión que realizamos simboliza nuestro peregrinar por la vida hacia la patria del cielo. Este camino el cristiano lo recorre junto a Cristo. Por eso, al bendecir los ramos, le pedimos que nosotros, que seguimos alegremente a Cristo Rey, podamos con su ayuda, llegar a la eterna Jerusalén.
El clima gozoso de la procesión cede su lugar al recuerdo de los padecimientos de Jesús. Por eso es necesario repasar y recordar esta narración y abrir el corazón a los sufrimientos que Cristo vivió por cada uno de nosotros. Cristo padeció por mí, para que "'yo'" encontrara sentido a mi vida, la paz y la felicidad.
Los cristianos aclamamos a Cristo con ramos de olivo. Los evangelios hablan de "'ramas de arboles" sin precisar la especie. Pero la tradición resaltó la palma, que en algunos lugares, se daba a los vencedores. Y por supuesto, se popularizó el olivo, símbolo de la paz. En efecto, el cristiano, por Cristo y con Cristo, es vencedor del pecado y de la muerte; y a la vez, por Cristo y con Cristo, es mensajero de paz. Recordémoslo cada vez que veamos el olivo que llevaremos a casa.
Llevemos a los demás la bondad, la paz, la misericordia, el amor de Dios. Entonces, en el corazón de todos aquellos con quienes nos encontraremos nacerá la alegría. Lo mejor de sus corazones saldrá a flote: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!, exclamarán en lo íntimo de su corazón.

Evangelio de la entrada del Señor
Lectura del santo evangelio según san Marcos 11 ,1- 10
R. Gloria a ti, Señor.
Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, y Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles: «vayan al poblado de enfrente. AI entrar en él, encontrarán un burrito atado, que nadie ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo. Y si alguien les pregunta por que lo hacen contéstenle:
"EI Señor lo necesita y lo devolverá pronto"». Fueron y encontraron el burrito en la calle, atado a una puerta, y lo soltaron. Algunos de los presentes les preguntaron: «¿Por qué tienen que desatar el burrito?» Ellos les contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron. Llevaron el burrito, le echaron encima sus mantos, y Jesús montó en él. Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo. Los que iban delante y detrás gritaban: «Hosanna, bendito el que viene en nombre del Señor. Bendito el reino que llega, el reino de nuestro padre David. ¡Hosanna en el cielo!».
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


Lectura del libro de Isaías 50,4-7
Mi Señor me ha dado una lengua de discípulo, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me despierta el oído, para que escuche como los discípulos. EI Señor me abrió el oído, y yo no resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me golpeaban, las mejillas a los que tiraban mi barba; no me tape el rostro ante ultrajes ni salivazos. EI Señor me ayuda, por eso no sentía los ultrajes; por eso endurecí el rostro como roca, sabiendo que no quedaría defraudado.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo (21)
R. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
- Al verme, se burlan de mí, hacen muecas, menean la cabeza: «Acudió al Señor, que lo ponga a salvo; que lo libre, si tanto lo quiere». / R.
- Me acorrala una jauría de mastines, me cerca una banda de malhechores; me taladran las manos y los pies, puedo contar mis huesos. / R.
- Se reparten mi ropa, echan a suertes mi túnica. Pero tú, Señor, no te quedes lejos; fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. / R.
- Contare tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré. Fieles del Señor, alábenlo; linaje de Jacob, glorifíquenlo; témanlo, linaje de Israel. / R.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 2,6-11
Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Marcos 14, 1-15, 47

MONICIÓN DE ENTRADA
Acabamos de celebrar la procesión de Las Palmas. Va a comenzar nuestra Eucaristía a la cual les damos nuestra bienvenida. Y deciros que estamos en la Semana Central de nuestra realidad como seguidores de Cristo. Hoy comenzamos la Semana Santa. Conmemoramos la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Él sabe muy bien a qué se compromete con esta opción que ha tomado; pero, Él ha venido a cumplir una misión y la llevará hasta el final. Deja que en su entrada lo aclamen los que lo han seguido. Quiere dejarles un mensaje muy claro. Él tan sólo quiere reinar en el corazón de cada hombre, y sabe que sólo los pobres, los pequeños, los niños se decidirán a vitorearlo con todos los riesgos. Pues ellos si guardan en su interior un corazón abierto a la novedad de Dios. Y eso es lo que Jesús ha venido a buscar. Pidámosle su gracia para seguirlo durante estos días lo más cerca posible. Todos estos momentos que nos taladrarán el corazón son necesarios para llegar a la Pascua.


Monición de las lecturas
1.- La primera lectura sacada del Libro de Isaías, nos muestra al Señor, siempre cerca del que sufre. Para él tiene una palabra de aliento, una mano tendida, una ayuda crucial. Es un relato crucial del Antiguo Testamento para mejor entender la Pasión de Cristo. Es el tercer cántico del Siervo del Señor.
2.- Un fragmento de la Carta a los Filipenses, conforma la segunda lectura. San Pablo nos reclama para realizar estas acciones desde la más profunda humildad. Y como ejemplo: Cristo. Él lo hizo todo sin hacer alarde de su categoría de Dios.


PLEGARIA UNIVERSAL
S. Hermanos y hermanas: La pasión del Señor Jesús nos ha recordado que hemos sido amados sin medida. Can esta certeza, dirijámonos ahora al Padre, diciéndole:
R. Por la pasión de tu Hijo, escúchanos, Padre.
- Por la Iglesia, que en las diversas regiones de la tierra conoce la pasión, experimentando incomprensiones, persecuciones, y hasta el martirio; para que sepa asociarse en la fe al misterio pascual de Cristo y coger del árbol de la cruz el fruto de la salvación para todos. Oremos al Señor. / R.
- Por los enfermos, los moribundos y todos los que sufren; para que aceptando el cáliz de la pasión, a semejanza de Cristo paciente, tengan la firme esperanza de participar con él en su gloria. Oremos al Señor. / R.
- Por los cristianos que padecen violencia y persecución por su fidelidad al Evangelio; para que no cedan ante el desconsuelo y el deseo de venganza, sino que permanezcan unidos a la cruz de Cristo. Oremos al Señor. / R.
- Por quienes son "crucificados" por las injusticias, la prepotencia y la humillación; para que sepamos ver en estos hermanos nuestros el rostro del Cristo sufriente, solidarizarnos con ellos y ofrecer nuestra ayuda concreta. Oremos al Señor./R
S. Escucha, Padre, la oración de tu pueblo, que conmemora la pasión de tu Hijo, para que se cumpla siempre tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor. R. Amén.

Avisos parroquiales
- Comienza, con la celebración del Domingo de Ramos la SEMANA SANTA. Les invitamos a todos a tener en casa bien a la vista el programa que les facilitamos en la hoja parroquial.
- El Martes Santo, como es tradicional, participaremos juntos en la CELEBRACIÓN DEL VIACRUCIS ARQUIDIOCESANO, en la Plaza de Armas a las 5:00 pm. Los que deseen nos concentramos hasta las 5:15 pm en la esquina del Centro Viejo. Igualmente recordamos que desde las 5:00 pm, en la Catedral, habrá sacerdotes para las confesiones.
- Como otros años queremos hacer del Monumento del Jueves Santo una expresión de nuestro amor a la Eucaristía. Pedimos que el miércoles en la tarde o el jueves en la mañana, los que nos puedan apoyar traigan FLORES BLANCAS.
- El VIERNES SANTO, como cada año, haremos la COLECTA A FAVOR DE TIERRA SANTA, ayudando a los cristianos que viven en Palestina e Israel.
- Para la celebración del SABADO DE GLORIA queremos poder adornar linda la Iglesia, pedimos flores o adornos florales para ello. Deben coordinar con al P. Ignacio. No olvidar que en ese día se bendice el agua con el que rociaremos nuestras casas y hay que venir a la celebración trayendo una vela.
DOMINGO DE RAMOS. 5 DE ABRIL 2009BENDICIÓN DE RAMOS: en las celebraciones de la Santísima Trinidad (9:00 am y 7:00 pm) y de las Capillas: San Luis (11.00 am), San Judas (11:30 am)

MARTES SANTO. 7 DE ABRIL 2009VIA CRUCIS ARQUIDIOCESANO. A las 5:00 pm en la Plaza de Armas. Concentración de los que van de la parroquia hasta las 5:30 pm en la esquina del Centro Viejo. Habrá confesiones en la Catedral para los que deseen

MIÉRCOLES SANTO. 8 DE ABRIL 2009MISA CRISMAL, en la Catedral, a las 11:00 am

JUEVES SANTO. 9 DE ABRL 2009LAUDES. Santísima Trinidad 8:00 am. Al terminar arreglo del Monumento.CELEBRACIÓN DE LA CENA DEL SEÑORSANTÍSIMA TRINIDAD. 7:00 pm. Al finalizar, y hasta las 12:00 pm VIGILIA ANTE EL SANTISIMOSAN LUIS: 7:00 pm. Al finalizar Vigilia ante el SantísimoVIERNES SANTO. 10 DE ABRIL 2009LAUDES. Santísima Trinidad 8:00 amSERMÓN DE LAS SIETE PALABRAS: Santísima Trinidad a las 12:00 m.INICIO NOVENA A LA DIVINA MISERICORDIA: Santísima Trinidad. 3:00 pmCELEBRACIÓN DE LA PASIÓN Y MUERTE DEL SEÑORSANTÍSIMA TRINIDAD. 5:00 pm.SAN LUIS. 5:00 pm

SÁBADO SANTO, 11 DE ABRIL 2009LAUDES. Santísima Trinidad 8:00 amSOLEMNE VIGILIA PASCUAL:SANTÍSIMA TRINIDAD: 9:00 pm. La celebración empieza en el Parque de los Ed. EL TUMI. Llevar velas y agua para bendecir las casas.SAN LUIS: 7:00 pm.DOMINGO DE RESURRECCIÓN. 12 DE ABRIL 2009MISA SOLEMNE DE LA PASCUA DE RESURRECCIÓN DEL SEÑORSANTÍSIMA TRINIDAD. 9:00 am y 7:00 pmSAN JUDAS: 11:30 am.

Pascua de Resurrección
12 de Abril
FIESTA DE LA ESPERANZA
Hoy es la gran fiesta de la esperanza: Cristo ha resucitado; también nosotros resucitaremos como el. La muerte no tiene la última palabra sobre la existencia humana. Nuestro destino es la Vida, una vida, que surge del grano de trigo caído en el surco.
En el evangelio vemos que María Magdalena, al ver apartada la gran piedra con la que se cerraba la entrada al sepulcro, supone con total naturalidad, que ha habido un robo: "Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos donde lo han puesto", le dice a Pedro y al otro discípulo.
Ante la noticia, Pedro y Juan salen corriendo. Pedro entra, examina la cámara mortuoria. ¿Qué ve? Las vendas que habían envuelto el cuerpo. Vía también el sudario con el que habían cubierto su cabeza. Estos datos hacen inverosímil la sospecha de un robo. ¿Qué ladrones se iban a entretener en despegar las vendas adheridas al cuerpo por los ungüentos perfumados, y en plegar cuidadosamente el sudario en sitio aparte?
Esta constatación bastó. EI evangelio concluye escuetamente: "vio y creyó". Pedro y Juan creyeron, aunque todavía no habían comprendido que, según las Escrituras, él debía resucitar de entre los muertos. Así de "humanos", de hombres "comunes y corrientes" fueron los apóstoles. Tuvieron que descubrir, paso a paso, el gran misterio de Jesús de Nazaret. Pero una vez descubierto, nada los detiene. Comienzan a predicar con tanto fervor, que sus palabras han llegado hasta nuestros días.
De esta forma, la historia de Jesús, que pasó por la vida haciendo el bien, liberando al hombre de sus demonios interiores, porque estaba ungido par el Espíritu, y Dios estaba can él, comienza a plasmarse en una nueva forma de vida para millones y millones de creyentes.


Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 10,34.37-43
En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: «Ustedes bien saben lo que sucedió en el país de los judíos, comenzando en Galilea, después que Juan predicó el bautismo. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. Nosotros somos testigos de lo que hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo, sino a los testigos que el había designado: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección. Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. EI testimonio de los profetas es unánime: que los que creen en el reciben, por su nombre, el perdón de los pecados».
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo (117)
R. Este es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.
- Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. / R.
- La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa. No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. / R.
- La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. / R.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3,1-4
Hermanos: Ya que ustedes han resucitado con Cristo, busquen los bienes de allá arriba, donde esta Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspiren a los bienes de arriba, no a los de la tierra. Porque ustedes han muerto, y su vida esta escondida con Cristo en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también ustedes aparecerán gloriosos con él.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

o bien:

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 5,6-8
Hermanos: ¡No saben que un poco de levadura fermenta la masa? Quiten la levadura vieja para ser una masa nueva, ya que ustedes son como el pan sin levadura. Porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo. Así, pues, celebremos la Pascua, no con levadura vieja, levadura de corrupción y de maldad, sino con los panes ázimos de la sinceridad y la verdad.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
SECUENCIA
Ofrezcan los cristianos ofrendas de alabanza a gloria de la Víctima propicia de la Pascua. Cordero sin pecado que a las ovejas salva, a Dios y a los culpables unió con nueva alianza. Lucharon vida y muerte en singular batalla, muerto el que es la Vida, triunfante se levanta. «¡Qué has visto de camino, María, en la mañana?» «A mi Señor glorioso, la tumba abandonada, los ángeles testigos, sudarios y mortaja. ¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza! Vengan a Galilea, allí el Señor aguarda; allí verán los suyos la gloria de la Pascua». Primicia de los muertos, sabemos por tu gracia que estás resucitado; la muerte en ti no manda. Rey vencedor, apiádate de la miseria humana y da a tus fieles parte en tu victoria santa.


Lectura del santo evangelio según san Juan 20,1-9
R. Gloria a ti, Señor.
EI primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando aun estaba oscuro, y vio la piedra quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos donde lo han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo y fueron rápidamente al sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que el había de resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


Monición de las lecturas
1. El kerygma anunciado por Pedro es una respuesta comprometida de fe hacia Aquel que murió y resucitó.
2. La mirada del cristiano, que vive intensamente su bautismo, es un constante anuncio al mundo que sólo con Cristo podemos tener perspectiva de eternidad más allá de la muerte.
PLEGARIA UNIVERSAL
S. Hermanos, y hermanas: La Pascua es la máxima fiesta de los cristianos: Jesús Resucitado vive para siempre y un mundo nuevo ha comenzado con él. Pidamos, pues, al Padre para que la fuerza liberadora de este acontecimiento nos transforme. Nos unimos en la oración, diciendo:
R. Señor, vida y resurrección nuestra, escúchanos.
- Por la Iglesia; para que quienes creemos en Cristo Resucitado, sepamos anunciar al mundo con gozo y gratitud la resurrección del Señor. Oremos al Señor. / R.
- Por el Papa, los obispos, los sacerdotes, los diáconos y todos los cristianos; para que sean testigos audaces que indican un futuro de esperanza y orienten por el camino que lleva a Cristo a los que dudan. Oremos al Señor. / R.
- Por nuestras familias; para que sepamos compartir el don del Señor con una festiva hospitalidad, que se extienda a los pobres, a los olvidados y a los sufrientes. Oremos al Señor. / R.
- Por nosotros, reunidos en el nombre de Cristo; para que se encienda nuestro corazón con su palabra y nos haga comprender el sentido actual que tiene su muerte y resurrección en nuestra vida. Oremos al Señor. / R.
S. Padre, en la Pascua, centro y corazón de la fe, confirma nuestra esperanza en una vida más allá de la muerte. Haz que nunca nos dejemos vencer por el temor y colaboremos en la construcción de un mundo mejor, renovado en Cristo. El, que vive reina por los siglos de los siglos. R. Amén.

DOMINGO II DE PASCUA
JESÚS SIEMPRE TRAE LA ALEGRÍA Y LA PAZ
¿Qué significa hoy para nuestra vida "resucitar"? Significa "pasar"de un estilo de vida menos humano a otra estilo de vida más humano; de una forma de vida menos cristiana a otra más cristiana. Para hacerlo necesitamos el impulso de la fe. La victoria que triunfa sobre el mundo es nuestra fe.
La fe cristiana nos hace vencer el pesimismo, el desánimo, la indiferencia, el egoísmo, la maldad en todas sus formas, y nos hace creer en Jesús, el hombre ideal que "pasó por el mundo haciendo el bien", vencedor de la muerte con su resurrección.
La fe cristiana también es fuente de paz profunda, una paz que el mundo no puede dar ni quitar, porque consiste en la posesi6n de Cristo. Por tres veces repite Jesús su saludo de paz en el pasaje de hoy:
"La paz esté con ustedes". Jesús siempre trae la alegría y la paz pero no lo hace "mágicamente". Hay que buscarla en la oración, en su palabra, en la caridad. Hay que acercar la mano al costado de Cristo, un costado abierto en cada hombre que sufre, esta solo, enfermo, abandonado...
La fe es, sin duda, una experiencia íntima, personal e intransferible. Por eso Tomás no creyó hasta que estuvo con Jesús. Pero es, al mismo tiempo, una experiencia comunitaria, compartida unos a otras. Y esto nos lleva inevitablemente a preguntarnos: ¿Cómo vivimos nuestra fe? ¿Somos individualistas? ¿Vivimos la fe con las "puertas cerradas", como los discípulos? ¿Vivimos en una "común-unidad", o somos un "rejuntado" de individualidades?
Nuestra es la decisión de vivir nuestra fe comunitariamente, sintiendo a los demás como hermanos, integrándonos a las actividades parroquiales, brindando lo que tenemos y lo que somos para que nadie pase necesidad. Entonces, también nosotros, como los discípulos del evangelio, descubriremos al Señor y nos llenaremos de alegría.
MONICIÓN
Hermanos y hermanas: Como a los discípulos reunidos en el Cenáculo también a nosotros, aquí congregados, se nos aparece el Señor Jesús. Reconozcámoslo en medio de nosotros, reunidos en su nombre, según su promesa, en la solemnidad de este domingo de la octava de Pascua y dedicado ala Divina Misericordia.
BENDICIÓN Y ASPERSIÓN DEL AGUA
GLORIA
MONICIÓN DE LAS LECTURAS
1.- La experiencia pascual de la iglesia primitiva es reflejada en los Hechos de los Apóstoles, que muestran la comunidad viviendo en comunión y en conversión.
2.- La carta del apóstol Juan nos invita a profundizar en nuestro bautismo, por el cual nacemos de Dios y tenemos un nuevo estilo de vida.
PLEGARIA UNIVERSAL
S. Hermanos y hermanas: El Padre nos ha convocado para que juntos celebremos la resurrección del Señor Jesús. Pidámosle que nos ayude a comprender la desconcertante experiencia vivida por el apóstol Tomás. Uniéndonos en la oración decimos:
R. Acrecienta, Padre, nuestra fe en el Resucitado.
- Por la Iglesia; para que todos los cristianos reencontremos el sentido del gozo y de la fiesta, alrededor de Cristo; redescubramos la urgencia de trabajar por la paz y la justicia, empeñándonos por erradicar las discriminaciones entre nuestros semejantes. Roguemos al Señor. / R.
- Por los cristianos perseguidos por su fidelidad al Resucitado; para que con audacia y convicción, den testimonio de su fe, esperanza y caridad, convirtiéndose en instrumentos de paz y de solidaridad. Roguemos al Señor. / R.
- Por los alejados, los incrédulos y los que viven en permanente duda, como Tomás; para que nuestra fidelidad y testimonio cotidiano les ayude a reconocer en Jesucristo al Hijo de Dios, y a hacer de él el centro de la existencia. Roguemos al Señor. / R.
- Por nosotros, aquí reunidos; para que podamos reconocer al Maestro, renovando siempre la voluntad de construir una comunidad de fe madura y vivida. Roguemos al Señor. / R.
S. Padre, Jesucristo, tu Hijo, nos acoge como hijos y hermanos en tu reino. Haznos capaces de dar testimonio de su resurrección en nuestra familia, en la comunidad parroquial, en nuestros lugares de trabajo y de estudio. Te lo pedimos por el mismo Cristo nuestro Señor. R. Amén.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 4,32-35
En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie consideraba como propio nada de lo que tenía. Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús; y todos gozaban de gran estima entre el pueblo. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo (117)
R. Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.
- Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. Diga la casa de Aarón: eterna es su misericordia. Digan los fieles del Señor: eterna es su misericordia. / R.
- La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa. No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. Me castigó me castigo el Señor, pero no me entregó a la muerte. / R.
- La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. Este es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo. / R.


Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 5 1-6
Queridos hermanos: Todo el que cree que Jesús es el Cristo ha nacido de Dios; y todo el que ama al Padre, que da el ser, debe amar también a todo lo que ha nacido de él. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. Pues en esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son una carga, pues todo lo que ha nacido de Dios vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Este es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No sólo con agua, sino con agua y con sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Lectura del santo evangelio según san Juan 20 19-31
R. Gloria a ti, Señor.
Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a lo judíos. Yen esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a ustedes». Y, diciendo esto, les ensenó las manos y el costado. Y 1os discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Reciban el Espíritu Santo; a quienes ustedes perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengan les quedan retenidos». Tomás, uno de los doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor». Pero el les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los c1avos, si no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no lo creo». A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a ustedes». Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo: aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente». Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!» Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto». Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos se han escrito para que crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

DOMINGO III DE PASCUA
USTEDES SON MIS TESTIGOS
En rigor, estamos habituados a ver personas muertas; pero no personas “resucitadas”. Es lógico lo que les pasó a los discípulos: Atónitos y llenos de temor creían ver un fantasma. Pongámonos por un momento en su lugar: lo habían visto padecer, morir y ser sepultado. Se habían derrumbado sus ilusiones mesiánicas ante un fracaso tan notorio. En ese estado de ánimo, se les aparece Jesús. ¡Cómo no iban a estar turbados y llenos de dudas! ¡Creían ver un fantasma!
Con gran paciencia, Jesús acumula pruebas que evidencian su identidad corpórea, aunque glorificada. “Soy yo mismo. Toquen y vean”, les dice; y así, por la vía de experiencia, les demuestra que hay identidad de persona: ¡el Crucificado es el Resucitado! Pero Jesús no se conforma con ello. A Cristo se lo acepta por la fe. Por eso, les abrió la inteligencia para que pudieran comprender las Escrituras. Progresivamente, Jesús los lleva del miedo y la duda a la alegría y la fe.
En esta escena y en estos sentimientos, estamos retratados -¡una vez más!- todos los creyentes. ¿No es verdad que, muchas veces, nuestra fe es atemorizada y atemorizante, una fe que pareciera oprimirnos y no una que nos llena de gozo, admiración, esperanza y apertura de corazón? Como hizo con los discípulos, Jesús quiere consolidar nuestra fe y constituirnos testigos de su resurrección.
Un ejemplo a tener en cuenta, lo tenemos en un relato de la Segunda Guerra Mundial: En una ciudad alemana bombardeada, encontraron entre las ruinas, un Cristo a quien le faltaban las manos y las piernas. Aquellos habitantes decidieron conservar así, sin manos y sin pies, a aquel Cristo, como recuerdo de la barbarie de la guerra y también de que somos nosotros los llamados a ser las manos y los pies de Cristo. Una excelente manera de describir nuestra misión de testigos: ser las manos y los pies de Cristo para llevar su mensaje de justicia, de fraternidad, de esperanza, de amor a cuantos nos rodean.

MONICIÓN
Hermanos y hermanas: Jesús les mostró “sus manos y su costado” a los discípulos para convencerlos que era verdaderamente él, que había resucitado. Cristo, el Señor de la vida, vive para siempre entre nosotros. A pesar de nuestras debilidades, nos ama y confía en nuestro amor: quiere que seamos testigos de su amor, su misericordia, su resurrección.
BENDICION Y ASPERSION DEL AGUA
GLORIA
MONICIÓN A LAS LECTURAS
1.- El anuncio de Pedro es un llamado a profundizar en las Escrituras y descubrir el plan de Dios que Jesucristo llevó a cabo en plenitud.
2.- El apóstol Juan nos recuerda que Jesucristo se ofreció por nosotros para librarnos del pecado y de la muerte, y por ello debemos vivir en la verdad.

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 3,13-15.17-19
En aquellos días, Pedro dijo a la gente «El Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que ustedes entregaron y rechazaron ante Pilato, cuando había decidido soltarlo. Ustedes rechazaron al santo, al justo, y pidieron el indulto de un asesino; ustedes mataron al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos. Sin embargo, hermanos, se que lo hicieron por ignorancia, de la misma manera que sus autoridades; pero Dios cumplió de esta manera lo que había dicho por los profetas, que su Mesías tenga que padecer. Por tanto arrepiéntanse y conviértanse, para que se borren sus pecados». Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo 4
R. Haz brillar sobre nosotros el resplandor de tu rostro.
- Escúchame cuando te invoco, Dios, defensor mío; tú que en el aprieto me diste anchura, ten piedad de mí y escucha mi oración. / R.
- Hay muchos que dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha, si la luz de tu rostro ha huido de nosotros?» / R.
- En paz me acuesto y en seguida me duermo, porque tú sólo Señor, me haces vivir tranquilo. /R.
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 2,1-5
Hijos míos, les escribo esto para que no pequen. Pero, si alguno peca, tenemos un abogado ante el Padre: a Jesucristo el Justo. El es víctima de propiciación por nuestros pecados no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. En esto sabemos que lo conocemos: en que guardamos sus mandamientos. Quien dice: «Yo lo conozco», y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso, y la verdad no está en él. Pero quien guarda su palabra, Ciertamente el amor de Dios ha llegado en él a su plenitud. En esto conocemos que estamos en él.

Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 24,35-48
R. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo habían reconocido a Jesús al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice: «Paz a ustedes». Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. El les dijo: «¿Por qué se asustan?, ¿Por qué surgen dudas en su interior? Miren mis manos y mis pies: soy yo en persona. Tóquenme y dense cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como ven que yo tengo». Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría y el asombro, les dijo: «¿Tienen ahí algo de comer?». Ellos le ofrecieron un trozo de pescado asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo: «Esto es lo que les decía mientras estaba con ustedes: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y Salmos acerca de mí tenía que cumplirse». Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió: «Así estaba escrito: el Cristo padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Ustedes son testigos de esto».

Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

PLEGARIA UNIVERSAL
S. Hermanos y hermanas: Los apóstoles han pasado del desconsuelo por la muerte del Maestro a la alegría incontenible por el encuentro con el Resucitado. Oremos juntos y digamos:
R. Quédate siempre con nosotros, Señor.
- Por la Iglesia, familia de los creyentes; para que los cristianos, caminando al paso de la humanidad, sepan llevar a todos la esperanza gozosa de la resurrección en Cristo. Roguemos al Señor. /R.
_ Por los misioneros, los predicadores, los catequistas; para que sepan anunciar a Cristo con confianza, ternura y entrega, a los fuertes y a los débiles, a los sabios y a los ignorantes, en cada rincón de la tierra. Roguemos al Señor. /R.
_ Por los que se encuentran en camino y aún no han llegado a creer; para que descubran al Señor caminando junto a ellos, compartiendo su mismo pan y sus corazones se llenen de alegría. Roguemos al Señor. / R.
_ Por nosotros, reunidos aquí en el nombre de Cristo; para que se encienda nuestro corazón con su palabra y nos haga comprender el sentido actual que tiene su muerte y su resurrección en nuestra vida. Roguemos al Señor. /R.
S. Padre, tu has devuelto la vida a tu Hijo muerto en la cruz por nuestros pecados. Por su sacrificio satisface las aspiraciones de nuestro corazón, de manera que Jesús resucitado permanezca entre nosotros como signo de tu indefectible amor. Te lo pedimos por el mismo Cristo, nuestro Señor. R. Amén.


Lecturas de la semana
Lunes 20: Hechos 4,23-31 ;Sal 2; Juan 3,1-8.
Martes 21: Hechos 4,32-37; Sal 92; Juan 3,5a.7b-15.
Miércoles 22: Hechos 5,17-26; Sal 33; Juan 3,16-21
Jueves 23: Hechos 5,27-33; Salmo 33; Juan 3,31-36
Viernes 24: Hechos 5,34-42; Sa126; Juan 6,1-15
Sábado 25: San Marcos Evangelista (f) 1 Pedro 5,5b-14; Sal 88; Marcos 16,15-20.
3° DOMINGO DE PASCUA
Domingo 26: Hch 3,13-15.17-19; Sal 4; 1Juan 2,1-5; Lucas 24,35-48.
Lunes 27: Santo Toribio de Mogrovejo (f) Is 6, 1-8; Sal 116; 1Cor 4,1-5; Mt 28,16-20.
Martes 28 Hch 7,51-8, 1a; Sal 30; Jn 6,30-35
Miércoles 29: Santa Catalina de Siena (mo) Hechos 8,1-8; Sal 65; Juan 6,35-40.
Jueves 30: San Pío V, Papa(ml) Hechos 8,26-40; Salmo 65; Juan 6,44-51.
Viernes 01: San José Obrero. Hechos 9,1-20; Salmo 116; Juan 6, 52-59.
Sábado 02: San Atanasio (mo). Hechos 9,31-42; Sal 115; Juan 6,60-69
IV DOMINGO DE PASCUA
Domingo 03: Hechos 4,8-12; Salmo 117; 1Juan 3,1-2; Juan 10,11-18

viernes, 27 de febrero de 2009

Domingo I al V de Cuaresma


DOMINGO I DE CUARESMA
01 de marzo
MONICION
Hermanos y hermanas: “Cuanto más grande es la fiesta, tanto más ha de prepararse quien la celebra”, decía el papa san León Magno en el siglo V. Por ello, el tiempo de Cuaresma que iniciamos es la preparación a “la fiesta de las fiestas”: la Pascua. La clave de esta preparación y de este compromiso está en la exhortación de Jesús: “Conviértanse y crean en el evangelio”.
ACTO PENITENCIAL
S. Tú que fuiste tentado como nosotros; Señor, ten piedad.
S. Tú que fuiste acusado de pecador; Cristo, ten piedad.
S. Tú que cargaste con nuestras culpas; Señor, ten piedad.

No se dice el Gloria

Monición a las lecturas:
1. El libro del Génesis nos invita a mirar la historia en clave de fe y nos muestra cómo Dios hace alianza con el hombre, produciendo salvación y esperanza.
2. EI apóstol Pedro nos invita a vivir y renovar nuestro bautismo, que nos da acceso a un nuevo estilo de vida, de ser y hacer.

Lectura del libro del Génesis 9,8-1 5
Dios dijo a Noé y a sus hijos: “Voy a establecer mi alianza con ustedes y con sus descendientes, con todos los animales que los acompañaron: aves, ganado, y fieras; con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. Esta es mi alianza con ustedes: el diluvio no volverá a destruir la vida, ni habrá otro diluvio que devaste la tierra». Y Dios añadió: «Esta es la señal de la alianza que establezco con ustedes para siempre y con todos los seres vivos que los han acompañado: pondré mi arco en el cielo, como señal de mi alianza con la tierra. Cuando traiga nubes sobre la tierra, aparecerá en las nubes el arco, y recordaré mi alianza con ustedes y con todos los animales, y el diluvio no volvera a destruir los vivientes». Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo (24)
R. Tus sendas, Señor, son misericordia y lealtad.
- Señor, enséñame tus caminos, instrúyeme en tus sendas: haz que camine con lealtad; enséñame, porque tu eres mi Dios y Salvador. / R.
- Recuerda, Señor, que tu ternura y tu misericordia son eternas. Acuérdate de mí con misericordia, por tu bondad, Señor. / R.
- El Señor es bueno y es recto, y enseña el camino a los pecadores; hace caminar a los humildes con rectitud, enseña su camino a los humildes. / R.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 3,18-22
Queridos hermanos: Cristo murió por los pecados una vez para siempre: el inocente por los culpables, para conducirnos a Dios. Como era hombre, lo mataron; pero, como poseía el Espíritu, fue devuelto a la vida. Con este Espíritu, fue a proclamar su mensaje a los espíritus encarcelados que habían sido rebeldes en los tiempos de Noé, cuando la paciencia de Dios aguardaba, mientras se construía el arca, en la que unos pocos -ocho personas- se salvaron cruzando las aguas. Aquello fue un símbolo del bautismo que actualmente los salva a ustedes y que no consiste en limpiar una suciedad corporal, sino en implorar de Dios una conciencia pura, por la resurrección de Cristo Jesús, Señor nuestro, que llegó al cielo, está sentado a la derecha de Dios y se le sometieron ángeles, dominaciones y potestades. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1,12-15
R. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, el Espíritu llevó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre las fieras salvajes, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: conviértanse y crean en el Evangelio». Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
PLEGARIA UNIVERSAL
S. Hermanos y hermanas; Pidamos a nuestro Padre del cielo que nos de la capacidad para intensificar nuestro compromiso de conversión interior, sobre el ejemplo del Señor Jesús, que ha salido victorioso cuando fue tentado por el Maligno.
R. Señor, ten piedad
1.- Por la Iglesia, por todos los que nos disponemos en este tiempo de Cuaresma a intensificar y mejorar nuestra vida cristiana. Señor, ten piedad.
2.- Por todos aquellos que se preparan para recibir en la próxima Pascua el sacramento del Bautismo. Señor, ten piedad.
3.- Por los pobres, por los enfermos, y por todos los que sufren. Señor, ten piedad.
4.- Por todos nosotros, llamados a dar testimonio del amor de Dios hacia nuestros hermanos. Señor, ten piedad.
Celebrante: Escucha, Padre, nuestras plegarias, y llénanos de tu gracia transformadora. Por Jesucristo….
DOMINGO II DE CUARESMA
08 DE MARZO
MONICIÓN
Hermanos y hermanas: EI cansancio y el desaliento nos acompañan siempre. Necesitamos consuelo, ánimo, fortaleza y esperanza para seguir adelante. En el episodio de la transfiguración, Jesús muestra la gloria que espera a sus seguidores. La cruz de cada día puede vivirse con esperanza, que se alimenta de cuanto “hizo y dijo” Jesús.
ACTO PENITENCIAL
S. Tú que no has venido a condenarnos, sino a salvarnos; Señor, ten piedad.
S. Tú que te hiciste obediente hasta la muerte en cruz; Cristo, ten piedad.
S. Tú, el Hijo amado del Padre, que intercedes por nosotros; Señor, ten piedad.
No se dice el Gloria.
Monición a las lecturas
1.- El libro del Génesis nos presenta a Abraham, modelo de fidelidad. A la luz de su testimonio somos cuestionados en la fidelidad a Dios y a los hombres.
2.- Pablo nos anuncia la gran fidelidad y misericordia de Dios para con los hombres, que entregó a su Hijo para salvamos.

Lectura del libro del Génesis 22,1-2.9-13.15-18

En aquellos días, Dios puso a prueba a Abraham, llamándole: «¡Abraham!» EI respondió: «Aquí me tienes». Dios le dijo: «Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio, en uno de los montes que yo te indicaré». Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abraham levantó allí el altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña. Entonces Abraham tomó el cuchillo para degollar a su hijo; pero el ángel del Señor le gritó desde el cielo: «¡Abraham, Abraham!» El contestó: «Aquí me tienes». EI ángel le ordenó: «No alargues la mano contra tu hijo ni le hagas nada. Ahora se que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, tu único hijo». Abraham levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo. EI ángel del Señor volvió a gritar a Abraham desde el cielo: «Juro por mí mismo-oráculo del Señor-: Por haber hecho esto, por no haberte reservado tu hijo único, te bendeciré, multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de las ciudades enemigas. Todos los pueblos del mundo se bendecirán con tu descendencia, porque me has obedecido».
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo (115)

R. Caminaré en presencia del Señor.
- Tenía fe, aun cuando dije: «¡Qué desgraciado soy!» Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles. / R.
- Señor, yo soy tu siervo, siervo tuyo, hijo de tu esclava: rompiste mis cadenas. Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando tu nombre, Señor. / R. .
- Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo, en el atrio de la casa del Señor, en medio de ti, Jerusalén. / R.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8,31 b-34
Hermanos: Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? EI que no perdonó a su Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no va a damos gratuitamente todas las demás cosas juntamente con él? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es el que salva. ¿Quién condenará? ¿Será acaso Cristo, que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros? Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Lectura del santo evangelio según san Marcos 9,2-10
R. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió únicamente con ellos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de una blancura deslumbrante, como nadie en el mundo podría blanquearlos. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». No sabía lo que decía, porque estaban asustados. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: «Este es mi Hijo amado; escúchenlo». De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos. Cuando bajaban de la montana, Jesús les mandó: «No cuenten a nadie lo que ustedes han visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos». Esto se les quedo grabado, y discutían que querría decir aquello de «resucitar de entre los muertos». Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
PLEGARIA UNIVERSAL
S. Hermanos y hermanas: En la transfiguración del Señor, Pedro, Santiago y Juan son 105 primeros que han adquirido la certeza que el Padre del cielo nos ama y nos salva. Presentemos con nuestra oración los sentimientos y deseos de nuestro corazón. Unidos por el mismo espíritu cristiano digamos:
R. Muéstranos, Señor, el esplendor de tu rostro.
- Por la Iglesia; para que sepa contemplar el rostro del Cristo transfigurado, sobre todo, en los momentos difíciles, y robustezca la confianza de los fieles en el plan de salvación que Dios Padre realiza en el mundo. Roguemos al Señor. / R.
- Por los consagrados y las consagradas, que en la contemplación de Cristo, Salvador y Maestro, encuentren el sentido de su misión apostólica; para que sepan conducir también a los demás por los caminos del espíritu, hacia aquel encuentro con Cristo que da pleno significado a su existencia. Roguemos al Señor. / R.
- Por quienes aún no logran encontrar un sentido a la vida y a la muerte; para que Cristo, muerto y resucitado, sea también para ellos la razón de su esperanza. Roguemos al Señor. / R.
- Por los que buscan a Dios sin saberlo y los que viven sin esperanza; para que puedan descubrir en la vida de los creyentes, el verdadero rostro del Dios vivo, revelado en Jesús, su Hijo predilecto. Roguemos al Señor. / R.
- Por nosotros, llamados a pasar de la oscuridad a la luz de la fe; para que no nos desanimemos y confiemos en quien hace nuevas todas las cosas. Roguemos al Señor. / R.
S. Señor y Padre nuestro, que entregaste a tu Hijo a la muerte por nosotros, escúchanos y derrama tu abundante bendición sobre la humanidad entera. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DOMINOG III DE CUARESMA
15 DE MARZO
MONICION
Hermanos y hermanas: EI gesto profético de Jesús, expulsando a los vendedores del Templo, es una llamada a la autenticidad, a la coherencia entre la fe y la vida. EI culto que no se refleja en la conducta y en las situaciones humanas, es un culto falso. Por eso, la Iglesia ha elegido como primera lectura de hoy el texto de los mandamientos, para recordarnos la indisoluble unión entre religión y vida.

ACTO PENITENCIAL
S. Tú eres nuestra única ley; Señor, ten piedad.
S. Tú eres el templo del Dios vivo; Cristo, ten piedad.
S. Tú eres la fuerza y la sabiduría de Dios; Señor, ten piedad.
No se dice el Gloria

MONICIÓN DE LAS LECTURAS
1ª. Moisés, en el Antiguo Testamento, nos ofrece la experiencia pascual del pueblo de Israel: Dios indica el camino hacia la vida a través de los Mandamientos.
2ª. Pablo nos anuncia la Pascua de Cristo como Fuente y sentido para nuestra vida y nuestra historia.

Lectura del libro del Éxodo 20,1-17
En aquellos días, el Señor pronunció las siguientes palabras: «Yo soy el Señor, tu Dios, que te saqué de Egipto, de la esclavitud. No tendrás otros dioses fuera de mí. No te harás ídolos, figura alguna de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra o en el agua debajo de la tierra. No te postrarás ante ellos, ni les darás culto; porque yo, el Señor, tu Dios, soy un Dios celoso: castigo el pecado de los padres en los hijos, nietos y biznietos, cuando me aborrecen. Pero actúo con piedad por mil generaciones cuando me aman y guardan mis preceptos. No pronunciarás el nombre del Señor, tu Dios, en vano, porque no dejará el Señor sin castigo a quien pronuncie su nombre en vano. Fíjate en el sábado para santificarlo. Durante seis días trabaja y haz tus tareas, pero el día séptimo es un día de descanso, dedicado al Señor, tu Dios: no harás trabajo alguno, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tu ganado, ni el forastero que viva en tus ciudades. Porque en seis días hizo el Señor el cielo, la tierra y el mar y lo que hay en ellos. Y el séptimo día descansó: por eso bendijo el Señor el sábado y lo santificó. Honra a tu padre y a tu madre: así prolongarás tus días en la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar. No matarás. No cometerás adulterio. No robarás. No darás testimonio falso contra tu prójimo. No codiciarás los bienes de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de él». Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo (18)
R. Señor, tú tienes palabras de vida eterna.
- La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; el precepto del Señor es fiel e instruye al ignorante. / R.
- Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón; la norma del Señor es límpida y da luz a los ojos. / R.
- La voluntad del Señor es pura y eternamente estable; los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos. / R.
- Más preciosos que el oro, más que el oro fino; más dulces que la miel de un panal que destila. / R.
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1,22-25
Hermanos: Mientras los judíos exigen milagros, los griegos buscan sabiduría; nosotros predicamos a Cristo crucificado: escándalo para los judíos, locura para los paganos; pero, para los que Dios ha llamado-sean judíos o griegos-, Cristo es fuerza de Dios y sabiduría de Dios. Pues lo que en Dios parece locura es mucho más sabio que toda sabiduría humana; y lo que en Dios parece debilidad es más fuerte que toda fuerza humana. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Lectura del santo evangelio según san Juan 2,13-25
R. Gloria a ti, Señor.
Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quiten esto de aquí; no conviertan en un mercado la casa de mi Padre». Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: «EI celo de tu casa me devora». Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?». Jesús contestó: «Destruyan este templo, y en tres días yo lo levantaré». Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿Y tú lo vas a levantar en tres días?». Pero el hablaba del templo de su cuerpo. Y, cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que había dicho eso, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús. Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no confiaba en ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie acerca de los hombres, porque el conocía lo que hay dentro de cada hombre. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
PLEGARIA UNIVERSAL
S. Hermanos y hermanas: Jesús nos ha explicado que ahora él es el "nuevo templo", donde nos encontramos con nuestro Padre Dios. Pidamos en nuestra oración que nos ayude a vivir en la Iglesia como verdaderos cristianos. Con fe y esperanza decimos:
R. Santifica, Señor, a tu Iglesia.
- Por la Iglesia; para que nuestros templos sean dignos lugares de recogimiento y oración, haciendo de la comunidad "casa y escuela de comunión". Roguemos al Señor. / R.
- Por los legisladores y quienes velan por el cumplimiento de las leyes; para que éstas tengan siempre en cuenta los derechos de la persona, atentos no a intereses mezquinos y egoístas, sino que en fiel escucha de la voz de Dios y de la conciencia, colaboren en la construcción del reino de Dios. Roguemos al Señor. / R.
- Por las familias; para que sepan transmitir a sus niños y jóvenes los valores del espíritu, como la delicadeza de conciencia, el sentido común, la fidelidad a los mandamientos y la solidaridad fraterna. Roguemos al Señor. / R.
- Por nosotros que nos preparamos, durante la Cuaresma, para celebrar la Pascua; que nuestro culto exprese el misterio pascual cada día de nuestra vida. Roguemos al Señor. / R.
S. Señor y Padre nuestro, tú que habitas en el cielo y has hecho del universo el lugar de encuentro con los hombres y mujeres, te pedimos que nuestros corazones, puedan llegar a ser "templos vivos" de tu presencia en el mundo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DOMINGO IV DE CUARESMA
22 DE MARZO
MONICION
Hermanos y hermanas: Tradicionalmente, la Iglesia ha llamado a este cuarto domingo de Cuaresma, "domingo de la alegría". Quiere anticiparnos la alegría por la resurrección de Jesús. La liturgia de hoy nos habla de un Dios que constantemente nos ofrece su amor, su perdón, su misericordia, a pesar de nuestros rechazos, infidelidades y miserias.
ACTO PENITENCIAL
S. Por nuestras infidelidades; Señor, ten piedad.
S. Por nuestras presunciones; Cristo, ten piedad.
S. Por nuestra ceguera; Señor, ten piedad.
No se dice el Gloria

MONICIÓN A LAS LECTURAS
1ª.- El segundo libro de las Crónicas nos hace un llamado a descubrir nuestras infidelidades como Pueblo de Dios y a leer nuestra historia en clave de Fe.
2ª.- El himno de la Carta a los Efesios nos ilumina para caminar en fidelidad ante un Dios que nos desborda con su gracia.

Lectura del segundo libro de las Crónicas 36,14-16.19-23
En aquellos días, todos los jefes de los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, según las costumbres abominables de los paganos, y mancharon la casa del Señor, que el Señor había consagrado en Jerusalén. EI Señor, Dios de sus padres, les envió desde el principio avisos por medio de sus mensajeros, porque tenía compasión de su pueblo y de su morada. Pero ellos se burlaron de los mensajeros de Dios, despreciaron sus palabras y se mofaron de sus profetas, hasta que la ira del Señor se encendió sin remedio contra su pueblo. Los caldeos incendiaron la casa de Dios y derribaron las murallas de Jerusalén; prendieron fuego a todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos. Y a los que escaparon de la espada los llevaron cautivos a Babilonia, donde fueron esclavos del rey y de sus hijos hasta la llegada del reino de los persas; para que se cumpliera lo que dijo Dios por boca del profeta Jeremías: «Hasta que el país haya pagado sus sábados, descansará todos los días de la desolación, hasta que se cumplan los setenta años». En el año primero de Ciro, rey de Persia, en cumplimiento de la palabra del Señor, por boca de Jeremías, movió el Señor el espíritu de Ciro, rey de Persia, que mandó publicar de palabra y por escrito en todo su reino: «Así habla Ciro, rey de Persia: “EI Señor, el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra. EI me ha encargado que le edifique una casa en Jerusalén, en Judá. Quien de entre ustedes pertenezca a su pueblo, que parta hacia allá, y que su Dios lo acompañe”. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Salmo (136)
R. Que no me olvide de ti, Señor.
- Junto a los canales de Babilonia nos sentamos a llorar con nostalgia de Sión; en los sauces de sus orillas colgábamos nuestras cítaras. / R.
- Allí los que nos deportaron nos invitaban a cantar; nuestros opresores, a divertirlos: «Cántennos un cantar de Sión». / R.
- ¡Cómo cantar un cántico del Señor en tierra extranjera! Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me paralice la mano derecha. / R.
- Que se me pegue la lengua al paladar si no me acuerdo de ti si no pongo a Jerusalén, en la cumbre de mis alegrías. / R.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 2,4-10
Hermanos: Dios, rico en misericordia, por el gran amor con que nos amó, estando nosotros muertos por los pecados, nos ha hecho vivir con Cristo -por pura gracia están ustedes salvados-, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. Así quiso mostrar a los siglos venideros la inmensa riqueza de su gracia, por la bondad que nos manifestó en Cristo Jesús. Por la gracia, en efecto, han sido salvados mediante la fe. Y no se debe a ustedes, sino que es un don de Dios; y tampoco se debe a las obras, para que nadie pueda presumir. Pues somos obra suya. Nos ha creado en Cristo Jesús, para que nos dediquemos a las buenas obras, que él nos asignó para que las practicásemos. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Lectura del santo evangelio según san Juan 3,14-21
R. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por medio de él. EI que cree en él no será condenado; por el contrario, el que no cree ya esta condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. EI juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron las tinieblas a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios». Palabra del Señor R. Gloria a ti, Señor Jesús.
PLEGARIA UNIVERSAL
S. Hermanos y hermanas: Del dialogo de Jesús con Nicodemo hemos aprendido que el Padre nos ama con infinito amor y nos entrega a su Hijo, luz del mundo. Pidamos al Padre que nos dé la gracia de permanecer en la verdad del Evangelio. Oremos juntos y digamos:
R. Enséñanos, Señor, a vivir en tu luz.
_ Por la Iglesia, llamada a ser "luz del mundo" y signo de esperanza; para que los hombres y mujeres de nuestro tiempo encuentren en ella las orientaciones necesarias para vivir en la concordia y en el respeto recíproco. Roguemos al Señor. / R.
_ Por los discípulos misioneros, dispersos en todo nuestro continente; para que durante la Cuaresma sean iluminados por la Palabra de Dios, purificados por el sacramento del perdón y fortalecidos por el pan de vida. Roguemos al Señor. / R.
_ Por los gobernantes de las naciones; para que iluminados por Cristo, reconozcan y defiendan los derechos de todas las personas, particularmente el derecho a la vida desde el momento de su gestación. Roguemos al Señor. / R.
_ Por los que han abandonado su fe; para que sobre el ejemplo de Nicodemo sepan orientarse hacia el Señor Jesús, y encontrar en él la luz necesaria por una plenitud de vida. Roguemos al Señor. / R.
- Por nuestra comunidad; para que en este tiempo de Cuaresma nos acerquemos con asiduidad y constancia a la Palabra de Dios, dejándonos guiar por ella, que es luz para nuestros pasos. Roguemos al Señor. / R.
S. Señor y Padre nuestro, tú no quieres que nadie perezca, sino que todos se conviertan y tengan la vida eterna, escucha nuestras súplicas. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DOMINGO V DE CUARESMA
29 DE MARZO
MONICIÓN
Hermanos y hermanas: A un paso de la: “Gran Semana Cristiana”, la liturgia nos muestra la angustia y el dolor de Jesús. Pero no se detiene allí. Recalca el sentido fecundo que el propio Jesús encuentra en su sacrificio: “Les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo: pero si muere, da mucho fruto”. Recojamos hoy este mensaje: todo sacrificio, todo servicio, toda entrega tiene el inmenso valor de dar vida a otras.
ACTO PENITENCIAL
S. Tú que aprendiste sufriendo a obedecer; Señor, ten piedad.
S. Tú que has echado fuera al príncipe de este mundo; Cristo, ten piedad.
S. Tú que, elevado sobre la tierra, atraes a todos hacia ti; Señor, ten piedad.
No se dice el Gloria

MONICIÓN DE LAS LECTURAS
1ª.- El profeta Jeremías nos invita a experimentar la misericordia de Dios: más allá de nuestros pecados e infidelidades. Dios nos ofrece una nueva oportunidad.
2ª.- La carta a los Hebreos es una propuesta para seguir a Cristo, siervo obediente de la voluntad del Padre, el camino de nuestra salvación.
Lectura del libro de Jeremías 31, 31-34
«Miren ustedes que llegan días -Oráculo del Señor- en que haré con la descendencia de Israel y de Judá una alianza nueva. No como la alianza que hice con sus padres, cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egipto: ellos quebrantaron mi alianza, aunque yo era su Señor -Oráculo del Señor-. Sino que así será la alianza que haré con ellos, después de aquellos días-Oráculo del Señor-: Pondré mi ley dentro de ellos, la escribiré en sus corazones; yo seré su, Dios, y ellos serán mi pueblo. Y no tendrá que enseñar uno a su prójimo, el otro a su hermano diciendo: "Reconoce al Señor". Porque todos me conocerán, desde el pequeño al grande -Oráculo del Señor-, cuando perdone sus crímenes y no recuerde sus pecados». Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo (50)
R. Oh Dios, crea en mí un corazón puro.
- Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado. / R.
- Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. / R.
- Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso: ensenaré a los malvados tus caminos, los pecadores volverán a ti. / R.

Lectura de la carta a los Hebreos 5 7-9
Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo; aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Lectura del santo evangelio según san Juan 12,20-33
R. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; estos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: «Señor, quisiéramos ver a Jesús». Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les contestó: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. Les aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se desprecia a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga; y donde esté yo, allí también estará mí servidor. A quien me sirva, el Padre lo premiará. Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré?: Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre glorifica tu nombre». Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado y volveré a glorificarlo». La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel. Jesús tomó la palabra y dijo: “Esta voz no ha venido por mí, sino por ustedes. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el Príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí”. Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir. Palabra del Señor R. Gloria a ti, Señor Jesús.

PLEGARIA UNIVERSAL
S. Hermanos y hermanas: Hoy hemos aprendido del Maestro la maravillosa lección del grano de trigo que cae en la tierra y muere para germinar. Del mismo modo, nuestro dolor, provocado por la experiencia de la muerte, si es vivido con fe y esperanza, produce frutos de resurrección. Unámonos en la oración y digamos:
R. Señor, tu que eres nuestra vida y resurrección, escúchanos.
_ Por la Iglesia; para que en sus ministros revele al mundo el rostro misericordioso de Jesucristo, que no vino a condenar a los pecadores, sino a salvarlos. Roguemos al Señor. /R.
_ Por los catecúmenos, que en su camino de crecimiento en la fe, necesitan el testimonio de los demás cristianos; para que sus familiares y padrinos sean para ellos modelos creíbles de vida cristiana. Roguemos al Señor. / R.
_ Por quienes han hecho de su propia vida un don a Cristo y a la Iglesia, en el sacerdocio y en la vida consagrada; para que la entrega de sus vidas al servicio de los hermanos más débiles y abandonados llegue a producir en la Iglesia y en la sociedad abundantes frutos de vida. Roguemos al Señor. / R.
_ Por nosotros, aquí reunidos; para que comprendamos que en la entrega de nuestra vida, a imitación de Cristo, encontramos nuestra ganancia. Roguemos al Señor. / R.
S. Señor y Padre nuestro, tu amor es más fuerte que la muerte. Tú que ahora nos ofreces un tiempo propicio de renovación, haz que caminemos unidos, a través de las dificultades y pruebas de la vida, hacia la gloria de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

jueves, 19 de febrero de 2009

Domingo VII del Tiempo Ordinario



Monición de entrada


Sean bienvenidos, hermanos y hermanas, a celebrar la Eucaristía del domingo. Cada vez que venimos a la iglesia, nos acercamos al Señor con confianza. El evangelio nos explica como tantas personas se dirigieron con fe a Jesús para que las curase. También nosotros esperamos que él nos cure de nuestras heridas y nuestras debilidades. Y Jesús no sólo curaba las enfermedades físicas, sino sobre todo las del alma.
Nos ponemos en pie y recibimos la celebrante cantando….
Celebrante: La paz, la caridad y la fe, de parte de Dios, nuestro Padre, y de Jesucristo, el Señor, estén con todos ustedes.
Acto penitencial: Comencemos también nosotros la celebración pidiendo al Señor que no nos tenga en cuenta las culpas y que perdone nuestros pecados (Silencio).
- Tú, que no has venido a condenar sino a perdonar. SEÑOR, TEN PIEDAD,
- Tú, que has dicho que hay gran fiesta en el cielo por un pecador que se arrepiente, CRISTO, TEN PIEDAD,
-Tú, que perdonas mucho a quien mucho ama. SEÑOR, TEN PIEDAD,
Dios misericordioso tenga piedad de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
Gloria
Monición a las lecturas
1. En pleno exilio, el pueblo de Israel recibe un anuncio esperanzado. Dios promete a su pueblo un futuro mejor que el pasado, una promesa que incluye también el perdón de los pecados. Un anuncio que hace que Israel se llene de alegría y de alabanza a su Señor. Recemos ahora con el salmo, reconociendo que somos pecadores, y con la certeza de que Dios tiene misericordia de nosotros y nos perdona.
2. Escuchemos en esta segunda lectura la recomendación de san Pablo: que nuestra fe en Jesús no sea dudosa y vacilante, sino fuerte y bien fundamentada, como lo fue el propio testimonio del apóstol. Una llamada a la entereza y a la coherencia en nuestra vida cristiana.


Oración universal:
Presentemos ahora nuestras intenciones, con la certeza de que seremos escuchados. Oremos diciendo: ESCUCHANOS, SEÑOR.
1. Por la Iglesia. Que sea portadora de esperanza, de salud y de salvación para todos. OREMOS:
2. Por todos los cristianos. Que nos mantengamos firmes en la fe y en el amor, a pesar de las dificultades y contratiempos. OREMOS:
3. Por nuestra sociedad. Que todos seamos capaces de reconocer los propios errores, y se pueda avanzar par el camino del diálogo y del perdón. OREMOS:
4. Por todos los que lo pasan mal. Que encuentren en Jesús y en los cristianos la palabra y el gesto sanador y salvador que necesitan. OREMOS:
5. Por nosotros. Que la Eucaristía que celebramos nos ayude a llevar nuestras cruces con fuerza y esperanza, y a avanzar por el camino de la vida con optimismo e ilusión. OREMOS:
Celebrante: Escucha, Padre, nuestras oraciones, y concédenos lo que te hemos pedido con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor.


Lectura del libro de Isaías 43,18-19.21-22.24b-25
Así dice el Señor: «No se acuerden de las cosas pasadas, no piensen en las cosas antiguas; miren, voy a realizar algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notan? Abriré un camino por el desierto, ríos en la llanura, para apagar la sed del pueblo que yo formé para que proclamara mi alianza. Pero tú no me invocabas, Jacob, ni te esforzabas por mí, Israel; me agobiabas con tus pecados y me cansabas con tus culpas. Soy yo, y sólo yo quien borraba tus crímenes y no me acordaba de tus pecados».
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.


Salmo (40)
R. Sáname, Señor, porque he pecado contra ti.
- Dichoso el que cuida del pobre y desvalido; en el día de la desgracia lo pondrá a salvo el Señor. EI Señor lo guarda y lo conserva en vida, para que sea dichoso en la tierra, y no lo entrega a la saña de sus enemigos. / R.
- EI Señor lo sostendrá en el lecho del dolor, calmará los dolores de su enfermedad. Yo dije: Señor, ten misericordia, sáname, porque he pecado contra ti. / R.
- A mí, en cambio, me conservas la salud, me mantienes siempre en tu presencia. Bendito el Señor, Dios de Israel, ahora y por siempre. Amén. Amén. / R.


Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1,18-22
Hermanos: ¡Dios es testigo! La palabra que les dirigimos a ustedes no fue primero «sí» y luego «no». Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el que Silvano, Timoteo y yo les hemos anunciado, no fue primero «sí» y luego «no»; en el todo se ha convertido en un «sí»; en él todas las promesas se han cumplido. Y por el podemos responder: «Amén» a la gloria de Dios. Es Dios quien a nosotros y a ustedes nos fortalece en Cristo. EI nos ha ungido, el nos ha marcado con su sello, y ha puesto en nuestros corazones el Espíritu, como prenda de salvación. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio Lc 4,18
Aleluya, aleluya. EI Señor me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad. R. Aleluya.


Lectura del santo evangelio según san Marcos 2,1-12
R. Gloria a ti, Señor.
Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaum, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni siquiera junto a la puerta. El les anunciaba la palabra. Entonces, le llevaron entre cuatro un paralítico y, como no podían acercarlo a Jesús, a causa del gentío, abrieron el techo encima de donde estaba él y, a través de la abertura que hicieron, descolgaron la camilla con el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico: «Hijo, tus pecados quedan perdonados». Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: ¿Por qué habla este así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios? Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: «¿Por qué piensan eso? ¿Qué es mas fácil: decirle al paralítico: "tus pecados quedan perdonados" o decirle "levántate, coge tu camilla y anda"? Pues, para que vean que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados... ». Entonces le dijo al paralítico: «Contigo hablo: Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa». Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron admirados y daban gloria a Dios, diciendo: «Nunca hemos visto una cosa igual». Palabra del Señor. R. Gloria a ti Señor Jesús.


Lecturas de la semana
Lunes 23: Siracides 1,1-10; Sal 92; Marcos 9,14-29.
Martes 24: Siracides 2,1-11; Sal36;Marcos 9,30-37.
Miércoles 25: MIÉRCOLES DE CENIZA. Joel 2,12-18; Sal 50; 2Corintios 5,20-6,2; Mateo 6,1-6.16-18
Jueves 26: Deuteronomio 30,15-20; Sal 1; Lucas 9,22-25
Viernes 27: Isaías 58,1-9; Sal 50; Mateo 9,14-15 55.
Sábado 28: Isaías 58,9b-14; Sal 85; Lucas 5,27-32
DOMINGO PRIMERO DE CUARESMA- 01/03: Génesis 9,8-15; Sal 24; 1Pe 3,18-22; Marcos 1,12-15

sábado, 14 de febrero de 2009

Domingo VI del Tiempo Ordinario - Ciclo B


MONICIÓN DE ENTRADA
Bienvenidos a la Eucaristía. Hoy Jesús de Nazaret nos va enseñar que el amor a los hermanos, la piedad por los enfermos y por los que sufren, está por encima de cualquier ley y de cualquier precepto. Jesús se saltará la ley judía, tocará con cariño al leproso y le curará dedicándole una sonrisa. Pero, a su vez, el leproso tampoco respetará el precepto sobre la lepra acercándose al grupo –lo que tenía prohibido—y ruega a Jesús que le cure. Y, sin duda, esta escena del evangelio de Marcos resume la gran enseñanza de este domingo sexto del Tiempo Ordinario: el amor es más importante que la ley.


Moniciones a las lecturas
1.- El libro del Levítico nos muestra la terrible ordenación jurídica y religiosa sobre los leprosos. Ni siquiera podían vestir con decoro. Era la enfermedad más contagiosa conocida hasta entonces y la Ley ponía inhumanos medios para evitar su propagación. La venida de Cristo cambiará radicalmente esa Ley tan dura.
2.- La lección de Pablo es singular. Dice que todo lo que hay en el mundo es bueno y sirve para dar a gracias a Dios. Somos nosotros los que distinguimos absurdamente viendo cosas malas donde sólo hay buenas. Tendríamos que hacer todo, como nos dice San Pablo, para gloria de Dios, pero no lo hacemos así. Y de ahí, los muchos problemas que sufre nuestro mundo.

ACTO PENITENCIAL
S. Tú que acoges a todos, porque de todos te compadeces; Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.
S. Tú que no quieres que nadie se pierda, sino que todos se conviertan; Cristo, ten piedad.
R. Cristo, ten piedad.
S. Tú que extendiste tus brazos en la cruz para reconciliarnos a todos; Señor, ten piedad.
R. Señor, ten piedad.


GLORIA
LECTURAS

Lectura del libro del Levítico 13,1-2.44-46
El Señor dijo a Moisés y a Aarón: «Cuando alguno tenga una inflamación, una erupción o una mancha en la piel, y se le produzca la lepra, será llevado ante Aarón, el sacerdote, o cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un hombre con lepra: es impuro. EI sacerdote lo declarará impuro, porque tiene lepra en la cabeza. EI que haya sido declarado enfermo de lepra andará harapiento y despeinado, con la barba tapada y gritando: ¡impuro, impuro! Mientras le dure la afección, seguirá impuro; vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento».
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Salmo (31)
R. Tú eres mi refugio, me rodeas de cantos de liberación.
- Dichoso el que esta absuelto de su culpa, a quien le han sepultado su pecado; dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito. / R.
- Había pecado, lo reconocí, no te encubrí mi delito; propuse: «Confesaré al Señor mi culpa», y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. / R.
- Alégrense, justos, y gocen con el Señor; aclámenle, los de corazón sincero. / R.


Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 10,31-11,1
Hermanos: Cuando ustedes coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para gloria de Dios. No den motivo de escándalo a los judíos, ni a los griegos, ni a la Iglesia de Dios. Por mi parte, yo procuro contentar en todo a todos, no buscando mi propio bien, sino el de la mayoría, para que se salven. Sigan ustedes mi ejemplo, como yo sigo el ejemplo de Cristo. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Lectura del santo evangelio según san Marcos 1,40-45
R. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme». Jesús sintió compasión, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero: queda limpio». La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. El lo despidió, encargándole severamente: «No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés». Pero él salió y se puso a pregonarlo y a divulgar el hecho, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba afuera, en descampado; y aún así acudían a él de todas partes. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.


Oración de los fieles
El polvo del camino, en forma de pecado, nos llena de llagas y dolor. De rodillas, como el leproso, te suplicamos:
R.- SEÑOR, SI QUIERES, PUEDES LIMPIARME.
1. – Por el Papa, los obispos y sacerdotes, para que siguiendo el ejemplo de Pablo sigan el ejemplo de Cristo y hagan toda su labor para Gloria de Dios. OREMOS
2. – Por los gobernantes y los que les rodean, para que volviéndose a Jesucristo limpien de sus actuaciones todo aquello que los aleja del hombre. OREMOS
3. – Por los que sufren por culpa de la enfermedad, el hambre para que encuentren en su camino personas que los atiendan como Cristo atendió a aquel leproso. OREMOS
4. – Por todas aquellos que viven solos, para que la Iglesia se les haga cercanos y experimenten el gozo de vivir celebrar la fe en comunidad. OREMOS
5. – Por las familias cristianas, para que Cristo sea la referencia a acudir en momentos de dificultad y Aquel a quien agradecer los bienes recibidos. OREMOS
6. – Por los niños no nacidos y por los que necesitan cuidados para continuar su vida, para que las personas, instituciones y gobiernos se preocupen de ellos. OREMOS
7. – Por todos nosotros, para que nunca nos falte el sincero arrepentimiento de nuestras faltas. OREMOS
Celebrante: Señor, atiende estas necesidades que tu pueblo presenta y orienta los corazones de los hombres hacia Ti, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Lecturas de la semana
Lunes 16: Génesis 4, 1-15.25,Sal 49; Marcos 8,11-13
Martes 17: Génesis 6,5-8;7,1-5.10; Sal 28; Marcos 8,14-21.
Miércoles 18: Génesis 8, 6-13.20-22; Sal 115; Marcos 8, 22-26
Jueves 19: Génesis 9,1-13; Sal 101; Marcos 8,27-33
Viernes 20: Génesis 11,1-9; Sal 32; Marcos 8,34-9,1
Sábado 21: San Pedro Damián, Obispo y Doctor; Hebreos 11,1-7; Sal 144; Marcos 9,2-13

sábado, 7 de febrero de 2009

Domingo V del Tiempo Ordinario - B -

UNA JORNADA EN LA VIDA DE JESUS
El evangelio nos describe en que se ocupó Jesús en su paso por la casa de Pedro. ¿Qué importancia tiene para nosotros? Esta jornada de Jesús representa la síntesis de toda vida cristiana.
Vemos a Jesús curando. Devuelve la salud a la suegra de Pedro, y luego sana a una multitud. Sana al individuo y a la muchedumbre: cura al familiar de Pedro en su casa -símbolo de pertenencia a la Iglesia-; y a los que se reunieron delante de la puerta, símbolo de los que están fuera de la Iglesia. Jesús cura los males espirituales; es sensible al mal físico y al mal moral que se asienta tanto en los individuos como en las sociedades. Jesús es médico de los cuerpos y de las almas. La Iglesia -y cada cristiano- debe seguir las huellas de su Maestro. Todos debemos ayudar a sanar los cuerpos, es decir, a solucionar los problemas materiales que plantean las graves injusticias sociales. Y por supuesto, también debemos ayudar a sanar los espíritus, liberando al individuo y a la sociedad de los muchos "demonios" morales que los atormentan.
Vemos a Jesús orando. Otra constante en la vida del Señor. Muy corrientemente falta equilibrio en nuestra vida. No basta volcarse a favor de las necesidades materiales y espirituales de los hombres; hay que recogerse hacia el interior para hablar con Dios. Equilibrio es llevar la vida a la oración y la oración a la vida. Hoy es la ocasión de preguntarnos cuanto y cómo rezamos, tanto individual como comunitariamente.
Vemos a Jesús predicando. El evangelio nos muestra a Jesús como predicador incansable en las sinagogas, en las plazas y calles, junto al lago, en el atrio del templo, en las mas diversas circunstancias alegres y tristes. Todo cristiano tiene el deber de predicar a Jesucristo con la palabra y con el ejemplo de vida.

LECTURAS
Lectura del libro de Job
7,1-4.6-7
Habló Job diciendo: «El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio, sus días son los de un jornalero; como el esclavo, suspira por la sombra, como el jornalero, aguarda el salario. Meses de desengaño son mi herencia, y noches de sufrimiento me han tocado en suerte. Al acostarme pienso: ¿cuándo me levantaré? Se alarga la noche y me harto de dar vueltas hasta el alba. Mis días se acercan a su fin, sin esperanza, con la rapidez de una lanza de telar. Recuerda que mi vida es un soplo, y que mis ojos no verán más la dicha». Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Salmo (146)
R. El Señor sostiene a los humildes.
- Alaben al Señor, que la música es buena; nuestro Dios merece una alabanza armoniosa. El Señor reconstruye Jerusalén, reúne a los, deportados de Israel. / R.
- El sana los corazones destrozados, venda sus heridas. Cuenta el número de las estrellas, a cada una la llama por su nombre. / R.
- Nuestro Señor es grande y poderoso, su sabiduría no tiene medida. El Señor sostiene a los humildes, humilla hasta el polvo a los malvados. / R.

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 9,16-19.22-
Hermanos: El hecho de predicar no es para mí motivo de orgullo. No tengo más remedio y, ¡ay de mí si no anuncio el Evangelio! Si yo lo hiciera por mi propio gusto, eso mismo sería mi recompensa. Pero, si lo hago a pesar mío, es que me han encargado este oficio. Entonces, ¿Cuál es la recompensa? Precisamente dar a conocer el Evangelio, anunciándolo gratuitamente, sin usar el derecho que me da la predicación del Evangelio. Porque, siendo libre como soy, me hice esclavo de todos para ganar a todos los que pueda. Me hice débil con los débiles, para ganar a los débiles; me hice todo para todos, para ganar, sea como sea, a algunos. Y hago todo esto por el Evangelio, para participar yo también de sus bienes. Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.

Lectura del santo evangelio según san Marcos 1,29-39
R. Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre; se lo dijeron a Jesús y él se acercó, la tomó de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al atardecer, cuando ya se había puesto el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar. Se levantó de madrugada, se fue a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca». El les respondió: “Vamos a otra parte, a los pueblos cercanos, para predicar también allí; que para eso he venido». Así recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando los demonios. Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.

Monición de entrada
Cuando Jesús comenzó su predicación en Galilea, provocó un gran entusiasmo en la gente. Muchos iban a verle y escucharle, porque su palabra levantaba el ánimo y renovaba los corazones. Y de Él salía una fuerza que curaba a los enfermos y daba nuevo empuje a las vidas destrozadas.
Nosotros también queremos ver a Jesús, y por eso estamos aquí, celebrando esta Eucaristía. El penetra profundamente en nuestras vidas, él nos transforma. Y él es, también, una llamada a cada uno de nosotros para que seamos apoyo y ayuda para los que sufren.

Celebrante: El Señor esté con ustedes.

Acto penitencial: En silencio, pidamos perdón por nuestras infidelidades a la llamada de Dios. (Silencio).
- Tú, defensor de los pobres. SEÑOR, TEN PIEDAD.
- Tú, fortaleza de los enfermos. CRISTO, TEN PIEDAD.
- Tú, esperanza de los desvalidos. SEÑOR, TEN PIEDAD.

Gloria

Monición a las lecturas
1.- Sin duda todos conocemos la historia de Job: un hombre destrozado por la enfermedad y hundido en la miseria. Escuchemos como nos explica su situación, semejante al dolor de muchos otros hombres y mujeres de todas partes.
A pesar del dolor, a pesar de las tragedias humanas, la fuerza de Dios no deja de acompañar nuestro camino. Cantémosle ahora con las palabras del salmo, porque él siempre está cerca de los que sufren.
2ª. En la segunda lectura, san Pablo nos habla de su entrega, de su dedicación total al anuncio del Evangelio.

Oración universal:
Fieles a las palabras de Jesús que nos invita a orar siempre sin desanimarnos, presentemos al Padre nuestras peticiones. Podemos responder:
R. ESCUCHANOS, PADRE.
1. Por la santa Iglesia extendida par toda la tierra y presente en nuestra comunidad. OREMOS AL SENOR:
2. Por todos los hombres y mujeres que en el mundo entero sufren la tragedia del hambre. OREMOS AL SENOR:
3. Por las personas y entidades que generosamente luchan contra el hambre y la pobreza. OREMOS AL SENOR:
4. Por los países sometidos a dictaduras, y por todos los que sufren opresiones y violencias. OREMOS AL SENOR:
5. Par nosotros, y por nuestros familiares y amigos. OREMOS AL SENOR:
Celebrante: Escucha, Padre, las plegarias que te hemos presentado, tú que eres nuestro auxilio. Atiende nuestros anhelos, y danos tu Espíritu Santo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
(Prefacio dominical X)

Lecturas de la semanaLunes 09: Génesis 1,1-19; Sal103; Marcos 6, 53-56.
Martes 10: Génesis 1,20-2,4a; Sal 8; Marcos 7,1-13.
Miércoles 11: Ntra. Sra. de Lourdes. Génesis 2,4b-9.15-17; Sa1103; Marcos 7,14-23.
Jueves 12: Génesis 2,18-25; Sal 127; Marcos 7,24-30.
Viernes13: Génesis 3,1-8;Sal 31; Marcos 7,31-37
Sábado 14: Génesis 3,9-24, Sal 89, Marcos 8,1-10.
VI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 15: Levítico 13,1-2.44-46; Salmo 31; 1Corintios 10,31-11,1; Marcos 1,40-45